

Coach, experta en Coaching Cuántico y en Inteligencia Emocional. Directora de la Escuela de Liderazgo y Bienestar Emocional.
juliademiguel.com
Tómate tu tiempo para responder a esta pregunta, date espacio, respira… tu decisión determinará tu forma de vida.
Puede sonar radical, pero te aseguro que así es. Tu decisión respecto a qué hacer cuando sentimos carga y esa carga se traduce en: miedos, culpa, frustración, decepción, tristeza, euforia, ira…en definitiva, emociones (que como llevamos diciendo en estos artículos son energía con información) lo que hagas con ello, te llevará a una vida en supervivencia, necesidad, o a VIVIR con mayúsculas.
Una de las actitudes que más nos desenergizan es la queja. Cada vez que nos quejamos, estamos rechazando nuestra energía, que viene en forma de carga. Y ojo, la queja puede ser hacia fuera, o validando hacia dentro tus pensamientos de queja.
Las sensaciones que recibe nuestro cuerpo, muchas veces incómodas, son energía. Una energía coherente, quántica. Pero como no lo entendemos (es nuestro cuerpo quántico) nuestra mente lo rechaza, lo interpreta utilizando memoria asociativa, datos pasados.
Como no damos espacio a esa sensación, percibimos y actuamos buscando soluciones que se basan en la conciencia social, en el pasado, en la repetición. Nos polarizamos y rechazamos esas sensaciones (nuestra energía vital) quejándonos, culpando, juzgando a lo de fuera (a los demás, o a mí misma). Desde ahí que tomamos decisiones distorsionadas, que van a hacer que nos agotemos y que tengan como seña de identidad el conflicto.
La percepción quántica no juzga ni niega la realidad, la ve (percepción quántica) y desde ahí decide, ejecuta y soluciona con coherencia. Desde aquí no hay pérdida de energía. Sino que preservamos la energía.
La clave: o REcibo lo que siento (mis sensaciones, lo que siento) o REchazo lo que estoy sintiendo y entonces me polarizo: voy a luchar contra la realidad y desde ahí habrá conflicto y agotamiento. Esa pérdida de energía además nos hace muy irascibles.
Y atención, porque hay quejas y juicios muy evidentes, pero también hay quejas y juicios muy sutiles…y para verlos y transformar esas actitudes vamos a necesitar entrenar una de nuestras dimensiones: la consciencia.
Para muchos de nosotros, este mes de septiembre es el auténtico inicio de año. Comienza un nuevo año escolar y como en enero, también nos proponemos nuevos hábitos, actitudes…que requieren entrenamiento para que vayan integrándose en nuestra biología. Pues yo te propongo un entrenamiento en consciencia. ¿Para qué? Para pasar de vivir una vida en supervivencia a una vida quántica, que es, otra forma de vida.
Una vida quántica lo resignifica todo: la pareja, la amistad, la familia, el trabajo, los hijos, la salud, el amor…TODO. Es una mirada profunda, que va mucho más allá de lo superficial, del juicio, del bueno o malo, de la lucha y el esfuerzo, del conflicto.
La percepción quántica supone vivir conscientes de que no sólo somos un cuerpo biológico con una identidad, sino que, en gran medida, somos un cuerpo quántico, nuestra parte onda, aquella que no se ve, pero que constantemente estamos sintiendo y que es, lo queramos o no, quien dirige nuestra vida.
Como identidades tenemos dos opciones: rechazar nuestra parte onda, nuestro cuerpo quántico, a través de la negación de lo que sentimos y esto lo hacemos cada vez que nos quejamos o… podemos, desde un entendimiento profundo de lo que somos (esto es lo que hacemos y entrenamos en este Sistema Quántico), recibir, acoger a nuestra onda, darle espacio, vivir cada día en nuestras interacciones con nosotros y con los demás, teniendo en cuenta a nuestro intangible.
El resultado es tan, tan, diferente: es pasar de vivir en el conflicto y la lucha, a vivir en coherencia, en comprensión, en estados cada vez mayores de armonía, entusiasmo, creatividad. Es entender que nada está en contra tuyo, que la realidad no está para fastidiarte…sino para que la VEAS en detalle, está apoyando tu evolución como ser humano siempre. Es pasar de la manipulación a la comprensión y al amor.
Suena precioso ¿verdad? Pues por qué no comenzar a entrenarlo en tu día a día. ¿Cómo? Esto es un entrenamiento en consciencia. La consciencia es espacio, silencio, atención a lo que sentimos, por encima de los pensamientos. “Baja” de la cabeza a las tripas, allí donde habita el sentir. Una vez allí, es momento de contestar a la pregunta y actuar en coherencia con tu decisión:
¿Con Q de queja o Q de Quantico? ¿rechazas lo que estás sintiendo, por muy incómodo que sea o lo recibes y das espacio?
Vida en supervivencia y conflicto o Vida Quántica, en coherencia y amor.
Tú eliges.
¡Buen entreno!
